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VulnerabilidadSismica-511229bd Instituto Tecnológico de Santo Domingo - "Los terremotos no matan, matan las estructuras": INTEC urge a priorizar la seguridad estructural ante amenaza sísmica en RD

Fecha de publicación:

15 July 2026

"Los terremotos no matan, matan las estructuras": INTEC urge a priorizar la seguridad estructural ante amenaza sísmica en RD


Tras el reciente doblete telúrico en Venezuela, expertos de la academia y del sector asegurador advierten sobre el silencio sísmico de 80 años en la Falla Septentrional y exigen mayor rigor constructivo y de supervisión técnica

SANTO DOMINGO - República Dominicana enfrenta un riesgo sísmico significativo debido al prolongado silencio de la Falla Septentrional, que acumula cerca de 80 años sin generar un gran terremoto, advirtieron especialistas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y del sector asegurador, quienes llamaron a reforzar la calidad de las construcciones, la supervisión técnica, la preparación ciudadana y la protección financiera para reducir el impacto de un posible evento de gran magnitud.

La advertencia fue formulada durante el panel Construyendo un país más seguro y resiliente a través del conocimiento, la unidad y la prevención, realizado por el INTEC, con el patrocinio de MARSH y MAPFRE, en la que participaron sismólogos, ingenieros estructurales y especialistas en gestión de riesgos financieros, quienes analizaron la vulnerabilidad estructural y sísmica de República Dominicana.

El evento fue inaugurado por el rector del INTEC, Arturo Del Villar, quien destacó que “la prevención no es un costo de construcción, es la inversión más noble y rentable que una sociedad puede hacer para proteger su futuro y asegurar la continuidad de la vida humana”.

En tanto que se realizó un panel integrado por los docentes del INTEC, Luis Abbott, especialista en estructuras, y Claudia Germoso, doctora en Ingeniería Sísmica; y los representantes del sector asegurador Laura Sosa Lamarche, vicepresidente senior y líder de Colocaciones de MARSH, y Pablo Daguzan, vicepresidente técnico de MAPFRE, con moderación de la vicerrectora Administrativa, Alliet Ortega.

80 años de silencio en la Falla Septentrional

La ingeniera sísmica de INTEC, Claudia Germoso, fue contundente respecto al nivel de exposición nacional: “Lo mismo que ocurrió en Venezuela podría ocurrir en República Dominicana”. El territorio dominicano se ubica en el límite activo entre las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe, y cuenta con cerca de 18 fallas geológicas activas. Dijo que las dos de mayor potencial destructivo son la Falla de Enriquillo, en el sur, y la Falla Septentrional, que recorre la región norte del país de Montecristi a Samaná.

Germoso detalló que la Falla Septentrional posee un período de recurrencia promedio de sismos de gran escala de unos 50 años. Indicó que el último terremoto de gran magnitud originado en esta falla ocurrió en Samaná en 1946 y provocó un tsunami, por ende, el país acumula un silencio sísmico de 80 años. “Estamos aguardando un evento de proporciones importantes. No se trata de si ocurrirá, sino de cuándo ocurrirá, y la población debe estar completamente preparada”, puntualizó la especialista. Asimismo, se destacó el potencial de fallas submarinas como la Trinchera de los Muertos, cuyo trazo compromete de forma directa al Gran Santo Domingo.

A diferencia del Gran Santo Domingo, que cuenta con cimientos de roca rígida que atenúan parcialmente las ondas sísmicas, salvo en sus zonas arcillosas y costeras, la ciudad de Santiago de los Caballeros y la región norte tienen un mayor riesgo sísmico, pues la proximidad a la falla y las características del suelo amplifican la vibración, y aumentan el riesgo de colapso de edificaciones vulnerables.

Vulnerabilidad de las obras y el problema de la supervisión

 “Nadie se enamora del fémur, sino de la piel que lo reviste. Del mismo modo, en el desarrollo inmobiliario se suele priorizar la estética visual, los acabados y las fachadas, olvidando que el esqueleto de la edificación y la inclusión de muros de corte son lo único que garantiza espacios de supervivencia cuando la estructura colapsa”, señaló el ingeniero Luis Abbott, especialista en ingeniería estructural con más de 40 años de docencia en INTEC.

El ingeniero Abbott fue tajante respecto al verdadero origen del riesgo estructural dominicano: “Los terremotos no matan, matan las estructuras”. Remarcó que el sector más expuesto reside en la construcción informal e ilegal, así como en proyectos formales que prescinden de una supervisión en obra rigurosa.

“Las licencias y planos aprobados por el Ministerio de Obras Públicas no garantizan nada si no hay fiscalización real durante la obra; el edificio se comportará tal y como fue construido, no como aparece dibujado en el papel”, advirtió. En el evento venezolano, la flexibilidad y la rigidez de la mampostería no estructural pegada a las columnas provocó una falla súbita del soporte estructural, qué aplastó los niveles entre sí sin dejar espacios de vida, según el ingeniero.

Adicionalmente, aconsejó realizar inspecciones inmediatas ante la presencia de grietas inclinadas superiores a 2 milímetros en columnas o muros, una evaluación técnica accesible y de costo moderado para edificaciones de cuatro niveles.

Para mitigar esta realidad sísmica, INTEC ha implementado una red de monitoreo de última generación. Equipada con sismómetros, acelerómetros y estaciones de banda ancha en el norte, la red persigue el objetivo de caracterizar de manera precisa el comportamiento de la Falla Septentrional para luego extenderse al sur. Mediante estudios de microzonificación en Santo Domingo, Santiago y Barahona, el laboratorio de ingeniería sísmica del INTEC desarrolla mapas de amenaza actualizados y analiza vulnerabilidades mediante drones, imágenes satelitales y modelos de inteligencia artificial. Todos los resultados, análisis y mapas generados a partir de estas investigaciones se publican de forma abierta en la plataforma SismicidadRD, sirviendo como un canal directo de transferencia científica y consulta para la sociedad y el sector profesional.

Mercado de seguros y reaseguro

En el ámbito de la protección financiera, los especialistas Laura Sosa y Pablo Daguzán enfatizaron la importancia de revisar las pólizas para garantizar coberturas de “todo riesgo” o verificar que el endoso de terremoto esté incluido.

“Es crucial evitar el subseguro, asegurando que el monto de la cobertura refleje la tasación real de reposición, dado que el deducible catastrófico en el país se calcula sobre el 2 % de la suma total asegurada y no sobre el valor de la pérdida”, indicó Sosa, vicepresidente senior y líder de Colocaciones de MARSH, quien advirtió que la mayoría de los créditos hipotecarios bancarios únicamente protegen el saldo adeudado con la entidad financiera, y no el valor de reposición real de la vivienda del adquiriente..

En tanto, Pablo Daguzán, vicepresidente técnico de MAPFRE, expuso el panorama del mercado de reaseguro global, el cual afronta una etapa de endurecimiento debido a la acumulación y severidad de siniestros climáticos y geofísicos a nivel internacional. Recordó que el ordenamiento legal dominicano obliga a reasegurar al menos el 10 % del total de valores expuestos en la zona de mayor concentración de riesgo por cada una de las cinco regiones del país.

Ante el alza internacional de tarifas, Daguzán argumentó que el camino idóneo para abaratar primas locales consiste en mejorar la calidad de los datos de ingeniería de nuestras edificaciones, lo que reduce la incertidumbre técnica y permite un mercado de reaseguros más eficiente y competitivo.

Ambos profesionales recomendaron contratar seguros de interrupción de negocios para salvaguardar la continuidad operativa ante posibles fallas en los proveedores tras un evento sísmico.

El detonante de la sesión científica fue el histórico doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio en Venezuela, que consistió en dos rupturas consecutivas de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de Richter. Las ondas se propagaron con devastación debido a los suelos blandos, tales como los suelos aluviales y arcillosos, de Caracas y La Guaira.

Sobre el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)

Fundado en 1972, el INTEC es una institución de educación superior privada, de servicio público y sin fines de lucro. Destaca como un referente de excelencia académica, investigación científica rigurosa, desarrollo tecnológico e innovación social, comprometida con la resiliencia y el avance sostenible de República Dominicana.