Instituto Tecnológico de Santo Domingo

Democracia dominicana: madura en edad e inmadura en calidad

Rosario Espinal, profesora Emérito de la Temple University de Philadelphia, Anselmo Muñiz, del Instituto de Investigación Social para el Desarrollo y Rafael Toribio, coordinador del Diálogo INTEC para la Acción, abordaron la democracia dominicana.

Democracia dominicana: madura en edad e inmadura en calidad

SANTO DOMINGO. -La democracia de República Dominicana, pese a ser madura en edad, es inmadura en calidad, según los datos recogidos en el Informe sobre Calidad Democrática en la República Dominicana, en que se evaluaron 40 años (1978-2018), así lo considera la politóloga Rosario Espinal, quien resaltó que de los 108 indicadores del informe, el 48% son deficitarios, el 32% aceptable y solo un 20% satisfactorio.

“Los problemas de la democracia dominicana en su 40 aniversario son: sistema partidario poco competitivo y democrático, con decisiones centradas en las cúpulas, y un sistema electoral mejorado en su normativa y tecnología, pero con recurrentes episodios que generan desconfianza”, entendió Espinal.

Al debatir las debilidades y causas de la democracia, durante el Diálogo INTEC para la Acción (DIA), la politóloga dijo que mientras la economía ha crecido y el Estado se ha mostrado capaz de seguir aumentando el Presupuesto vía endeudamiento, el sistema político dominicano ha logrado relativa estabilidad a pesar del fraccionamiento partidario.

Sin embargo, Espinal resalta que existe una disminución en la confianza ciudadana en las principales instituciones públicas que sustentan la democracia. “La República Dominicana, en ese informe, se quema en pesos y contrapesos de poderes públicos, en transparencia y en eficacia del Poder Judicial; en  el acceso a los servicios de calidad, salud y educación; en igualdad de género y en inclusión de la comunidad LGBT”, aseguró la politóloga.

Pondera que se avanzó un poco en inclusión social de los inmigrantes con el Plan de Regularización, pero quedan retos para la incorporación de la legalización de esa población. “Todos los caminos hacia la democratización presentan grandes desafíos, porque la democracia es un proceso de romper retrancas a la adquisición de derechos y a una mayor soberanía posible”, dijo Rosario.

De su lado, Anselmo Muñiz, del Instituto de Investigación Social para el Desarrollo (ISD), planteó que la metodología utilizada en la elaboración del Informe se dividió en seis dimensiones: derecho político y sistema electoral, derechos fundamentales, estado de derecho, calidad de gestión pública, calidad de vida y equidad social y cultura política. Las dimensiones se subdividían en 23 componentes y 108  indicadores.

En cuanto a derechos políticos y sistema electoral, el país se encuentra entre los peor valorados de la región, y en derechos fundamentales, tiene un desempeño intermedio en el respeto a las libertades civiles, pero se ha venido deteriorando desde el 2003.

“El estado de derecho es una de las dimensiones con peores resultados, por la discrecionalidad exacerbada del Poder Ejecutivo por la ausencia de frenos y contrapesos por parte de las demás ramas del Estado, y de igual forma hay malos resultados en calidad de vida”.

Mientras, la calidad de la gestión de gobierno es una de las dimensiones en que mejor posicionado está el país, reflejando avances en la profesionalización de los servidores públicos. El país mejora en la participación ciudadana, sin embargo, cae la confianza en las instituciones públicas en general.

El pasado rector del INTEC, Rafael Toribio, dijo que el informe no se debe ver como un simple diagnóstico, sino como un punto de partida para que conociendo fortalezas y las debilidades se puedan tomar medidas para consolidar las fortalezas y superar las debilidades.

“Hay cuestionamientos y rechazo a la democracia que tenemos, no a la democracia y esto es positivo porque impulsará a buscar mejorar su calidad”, entendió Toribio, quien propuso asumir evitar retrocesos en las fortalezas así como priorizar las debilidades para contribuir a la eficiencia.

Toribio planteó la conveniencia de darle seguimiento al estado de la calidad de la democracia, mediante la creación de un Observatorio sobre la Calidad de la Democracia, basado en una gestión colectiva, asignando componentes a organizaciones de la sociedad civil cuyo trabajo está relacionado directamente con alguno de los componentes del Informe. Funcionará con una Unidad de coordinación operativa en INTEC y un Consejo Asesor formado por las instituciones que han asumido algún componente. Se contará con el apoyo técnico del equipo de investigadores que elaboraron el Informe

En principios, se contemplan la realización de estas actividades con un seguimiento (cuatro al año), un informe anual preliminar y un informe bianual del Estado de la Calidad de la Democracia.

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