Instituto Tecnológico de Santo Domingo

Discurso Reconocimiento a Jóvenes Talentos Nacionales 2018

Palabras de Jordi Portet en ocasión del
Acto de Reconocimiento a Jóvenes Talentos Nacionales 2018
INTEC
19 de octubre 2018

Muy buenas noches mis queridos jóvenes PIES

Esta noche reconocemos a 44 estudiantes como Jóvenes Talentos Nacionales 2018, con la presencia de sus padres, familiares y seres queridos, así que es un gran orgullo para mi felicitarlos y tomarme el atrevimiento de compartirles algunas reflexiones y consejos.

Permítanme iniciar mis palabras con un reclamo a INTEC que llevo en mi mente por los 31 años cumplidos de este programa PIES. ¿Por qué no empezaron hace 32 años?

Yo me gradué con máximos honores como bachiller en el 1986, y vine a INTEC a estudiar Ingeniería para ver cómo tan solo un año después inició este programa de becas que gracias a la visión y sostenido apoyo de esta gran institución ha permitido graduar 1,686 estudiantes, lo que nos enorgullece a todos.

Volviendo a mi reclamo, por un añito, me fui en blanco, para que mis padres me dijeran en su momento, como dice la canción: “¿Y la beca pa’ cuando?”

Así que siéntanse privilegiados, sumamente orgullosos y altamente honrados, porque de 912 estudiantes meritorios que intentaron ser becados este año por INTEC, fueron ustedes los 44 galardonados.

Mis mayores felicitaciones a cada uno de ustedes.

Para que entiendan la admiración que tengo por los jóvenes PIES, les comparto dos ejemplos. El pasado sábado participé como Regente en la graduación de INTEC, donde 419 nuevos profesionales de grado recibieron su primer título universitario. La joven Aleidy Rosario, graduada summa cum laude con licenciatura en Contabilidad fue la elegida para dar el discurso en representación de las graduandas y graduandos. Un discurso maravilloso que transmitía la esperanza y compromiso de la juventud de excelencia. Una estudiante PIES, para orgullo y distinción también de todos ustedes.

El otro caso me llega más de cerca, cuando hace dos años estaba enfrentando desafíos muy críticos en mis responsabilidades laborales, decidí contratar un profesional polivalente que me pudiera apoyar en mis múltiples responsabilidades. Así que contraté a una joven PIES graduada en INTEC en el 2008. Hoy es mi mano derecha. Una estudiante PIES, para orgullo y distinción también de todos ustedes.

Cuando comparo la época que ustedes viven ahora con la que me tocó vivir en mis años universitarios, reconozco que llegan a la universidad a un mundo muy diferente. ¡Ustedes son parte de la generación del internet, y están tan habituados al cambio vertiginoso, que quizás no se dan cuenta que mucho de lo que para ustedes es básico y elemental, no existía cuando nacieron!

También llegan a la universidad en un país muy diferente. Hoy vivimos en una nación ya pretenciosa que se siente capaz de grandes logros, y con anhelos de un desarrollo social pujante. Un país abierto que debe competir de tú a tú con cualquier profesional, producto o servicio del mundo. Un país que enfrenta desafíos enormes que requerirán de líderes talentosos para enfrentar una población numerosa en una isla hermosa pero pequeña y compartida, con grandes riesgos ambientales, y con una democracia todavía frágil que requiere institucionalidad, voluntad de trabajo productivo y que luche por recuperar la ética y los valores para transformarnos en una sociedad más humana.

Del 1986 que estuve aquí, también llegan a una universidad muy diferente: una comunidad universitaria vibrante, mucho más plural, innovadora y creativa, con programas de formación vanguardistas para un aprendizaje transformador.

En este contexto, llegan a INTEC 44 talentos que seguramente sus padres describirían como jóvenes altamente motivados a la excelencia académica, curiosos y creativos, disciplinados y responsables, así como involucrados y comprometidos.

Cada uno de ustedes representa la síntesis de los valores que promueve nuestra institución:

  • Pensamiento crítico y creativo
  • Excelencia
  • Innovación
  • Inclusión
  • Integridad
  • Y responsabilidad social

Les aseguro que en su carrera universitaria aquí van a tener la oportunidad de formarse como ciudadanos y profesionales éticos, emprendedores y competitivos.

Así que, reconociendo el talento de cada uno de ustedes, con la dinámica que exige nuestro mundo moderno, con los enormes desafíos que tenemos como país, y a las puertas de una comunidad universitaria con los valores que caracterizan nuestro ideal inteciano, les dejo estos cuatro simples consejos:

Primero, recuerden siempre que un edificio se construye sobre una zapata sólida, y la forma de llegar a la meta es tan importante como llegar a ella. Esto quiere decir que siempre deben tener presentes sus valores de referencia. En un mundo que cambia a tanta velocidad, todos necesitamos una base permanente que oriente nuestras acciones y que nos dé sentido. Cuando se vean tentados por el camino fácil, pregúntense si ese camino haría orgulloso a sus padres y mentores. La integridad es la coherencia de nuestros valores con nuestras acciones, y es una constante que no puede ser a conveniencia: sean personas íntegras todo el tiempo. Y aunque  esto sonará a simplezas: sean agradecidos,  reconozcan a los demás, sean respetuosos,  sean humildes, trabajen duro, sean disciplinados, escuchen, sean pacientes, y atrévanse.

El segundo consejo que les dejo: Identifiquen sus talentos y encuentren qué les apasiona. El éxito lo encontraran allá donde su pasión y sus talentos coexistan. Persigan sueños donde tengan talento, siempre soñando con los ojos abiertos. Y cuando encuentren esa pasión que va con sus talentos, entonces arriésguense. ¡El mundo es de los que se arriesgan! ¡Pero no encasillen sus talentos a lo que crean, para que estén abiertos al cambio!

Tercero, aprendan a aprender, y sigan aprendiendo. No hay camino seguro al éxito duradero, pero sin aprendizaje no llegarán. Todo cambia tanto que mucho de lo que aprendimos ayer es obsoleto hoy. Así que nunca pierdan el entusiasmo de seguir aprendiendo, y de reconocer que el aprendizaje es un viaje, no un destino. Y cuando dejen de aprender, quizás es una señal de que deben cambiar y subir la vara de cómo se están midiendo.

Mi cuarto consejo, y ojalá este nunca lo olviden: Sean Protagonistas. En la vida siempre podemos asumir dos actitudes, la de víctima o la de protagonista. El que siempre encuentra una excusa para todo, ya sea en otros o en las circunstancias, es una víctima. Yo les exhorto que cada día saquen 5 minutos para agradecer las bendiciones que han recibido, y en ese instante se recuerden que son los protagonistas de su vida. Que victimizarnos nos roba la capacidad de asumir nuestro destino. Nadie puede controlar lo que le va a pasar, pero todos podemos controlar como vamos a reaccionar ante lo que nos pase. ES ese momento de conciencia que va a diferenciarlos siempre de los demás: háganse dueños de sus vidas dejando de victimizarse.

Cuando somos protagonistas nada nos frena, y tenemos el timón de la vida en nuestras manos.

Para finalizar, les recuerdo que este reconocimiento que reciben hoy es un compromiso que tienen con nuestra comunidad. Sean protagonistas del cambio por una mejor sociedad. Atrévanse a involucrarse y sean parte de los cambios que necesitamos como país. Siempre tengan una opinión, y estén dispuestos a navegar en todo tipo de aguas. Sientan en su interior el honor que hoy reciben de INTEC, y llenos de orgullo, den cada día su mejor versión de ustedes mismos.

Muchas gracias.