Los aprendizajes de actitudes y de valores pasan por ser los que presentan
mayores dificultades. Aprender a tener actitudes críticas hacia algo,
en este caso hacia la utilización que se hace de la química, resultará
ciertamente muy complicado si el ambiente en el que se desenvuelven los alumnos
no es propicio al cuestionamiento sistemático de las ventajas e inconvenientes
que puede tener un determinado hecho.
Las actitudes previas de los alumnos suelen coincidir: la química es
lo artificial, lo contaminante, lo que se echa a los alimentos y también
- cómo no- "eso de las fórmulas".
En la unidad se concede una gran importancia a las transformaciones químicas
que se producen en las plantas verdes: fotosíntesis y respiración.
Estos temas son, muy probablemente, unos de los que mayores dificultades presentan
para su aprendizaje en alumnos de estas edades, dada la complejidad de aspectos
que entran en juego y los conceptos que están interrelacionados. Pese
a esto, hemos creído que los conocimientos aprendidos en las unidades
precedentes de este curso podían ser de una gran ayuda para realizar
una aproximación a la nutrición vegetal. El estudio es sólo
aproximativo, y fundamentalmente bioquímico, ya que apenas se tienen
en cuenta los aspectos fisiológicos, energéticos y ecológicos
de la fotosíntesis, haciéndose hincapié, casi exclusivamente,
en la conservación de los átomos en las transformaciones de unas
sustancias en otras, los reactivos y los productos.
Las preconcepciones que tienen los alumnos sobre el tema de las reacciones químicas
tienen un origen cultural y en muchos casos lingüístico, de ahí
que aquéllas no estén consideradas como especialmente difíciles
de superar.
Respecto a las reacciones químicas resulta imprescindible que antes de
su estudio tengan asumida la representación discontínua de la
materia. Aunque en las unidades precedentes se ha trabajado ésta, todavía
habrá alumnos que piensen que entre las moléculas existe materia,
como agua, oxígeno y aire. El que no haya nada más que el vacío
es bastante difícil de asumir.
Otra concepción de los alumnos consiste en atribuir a las partículas
propiedades del mundo macroscópico. Así, para algunos, las partículas
pueden cambiar de estado, dilatarse, calentarse, etc... En las figuras, en muchas
ocasiones, se mezclan el mundo macroscópico y el microscópico,
habrá que poner sobre aviso a los alumnos cuando las vean, diferenciando
ambos, ya que si no puede dar lugar a un afianzamiento de sus ideas erróneas.
Una de las ideas acerca de las reacciones químicas más extendidas
en los alumnos es la relativa a que los reactivos permanecen (aún después
de haber reaccionado) y en otros casos que "desaparecen" o se "evaporan".
La reacción de combustión es una de las que más se utiliza
a lo largo de la unidad. El riesgo que se corre es que piensen, erróneamente,
que en toda combustión -de productos orgánicos o no- se producen
CO2 y H2O.
Algunas de las principales preconcepciones que tienen los alumnos sobre la nutrición
en las plantas son:
"Las plantas toman agua, luz, sales minerales y abonos". Aunque anteriormente
hayan estudiado que también toman CO2 del aire esta sustancia se "olvida"
con demasiada facilidad, dado que el aire no tiene una existencia real demasiado
consolidada para ellos.
"La respiración es el proceso opuesto a la fotosíntesis.
Las plantas respiran de noche, consumiendo oxígeno (por lo que puede
resultar peligroso dormir en una habitación con plantas) y realizan la
fotosíntesis de día". Un objetivo de la unidad es que los
alumnos entiendan que las plantas, y en general los seres vivos, respiran de
día y de noche, siendo así como obtienen la energía necesaria
para vivir, mientras que la fotosíntesis sólo se realiza durante
el día. Este último proceso tiene por objeto fabricar sus propios
alimentos.
"La respiración consiste en inspirar (tomar el oxígeno del
aire) y espirar (expulsar dióxido de carbono)". Cuando se les pide
que expliquen el mecanismo de la respiración una gran parte de los alumnos
se olvidan de que el aire contiene CO2, otra cosa diferente es que se les pregunte
-en otro contexto- cuál es la composición del aire, aquí
no les suele faltar en sus respuestas que el aire contiene CO2 . Para muchos
alumnos al espirar, simplemente, se expulsa el CO2. Son muy escasos los alumnos
que piensan que la respiración es un proceso celular y también
son pocos los que opinan que en la inspiración y en la espiración
entra y sale aire, aunque con una composición diferente.