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En su pensamiento se conjugaban el espiritualismo
krausista y la confianza del positivismo en la evolución
inevitable desde la barbarie hacia la civilización. En
sus trabajos buscó un enfoque nuevo y científico
para el análisis de la realidad social, y en su pensamiento
es constante la preocupación por conciliar el progreso
material con el progreso moral de los pueblos.
Eugenio María de Hostos se desarrolló en diversas
áreas del saber humano: filosofía, la pedagogía,
el periodismo, la sociología, la sicología y las
letras, entre otras. En todas estas áreas hizo importantes
aportes. En el plano de la filosofía su corriente de pensamiento
estuvo caracterizado por el positivismo :” Dadme una generación
que hable de la verdad, y yo os daré una generación
que haga el bien: daos madres que les enseñen científicamente
a sus hijos, y ellas os darán una patria que obedezca virilmente
a la razón, que realice concienzudamente la libertad, que
resuelva despacio el problema capital de nuevo mundo, basando
la civilización en la ciencia, en la moralidad y en el
trabajo” (Hostos:43, tomado de Salomé Ureña
de Henríquez (1850-1897): A cien años de un magisterio.
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En el plano político y social sostenía que el porvenir
de América estaba en la fusión de razas y que el
mestizo era la esperanza del progreso. Atribuía el fracaso
de España en América al olvido del indígena,
a la malversación de las riquezas, a la injusta división
de clases, al despotismo y a la desproporción excesiva
entre ricos y pobres. Luchó por la instauración
de la República en España y la liberación
de los esclavos de Puerto Rico y Cuba.
Después de comprender que las promesa de independizar a
Cuba y Puerto Rico hecha por sus compatriotas republicanos, no
eran ciertas. Decide salir de España con rumbo a Paris.
Llega a Paris en el 1869 con el firme propósito de consagrarse
en la lucha por el bien económico, político, social
y, sobre todo, educativo de la América Latina. “Odisea”,
según el decir de Pedreira, que lo lleva desde España
a París, Nueva York, Colombia, Panamá, Perú,
Chile, Argentina, Brasil, Venezuela, Saint Thomas, República
Dominicana, Cuba y Puerto Rico. Esa será su meta por el
resto de su vida .En esta misma época publica obras tales
como: Moral social, Lecciones de derecho constitucional, Tratado
de lógica, Geografía evolutiva y Tratado de sociología.
Hostos inicia en Nueva York (1870) su propaganda por la emancipación
de Puerto Rico y Cuba, y por la unión y progreso latinoamericano.
Se une a un grupo de cubanos revolucionarios que se proponían
luchar por la independencia de Cuba. Gesta que se ve frustrada
porque no se contaba con el equipamiento necesario.
Por su extraordinaria gesta, muchos de estos países lo
reclaman como su hijo. La Octava Conferencia Internacional Americana
de 1938, lo honró con el título de “Ciudadano
de América”, con el cual lo había bautizado
Antonio S. Pedreira en su biografía “Hostos, Ciudadano
de América”.( citado por Gutiérrez. 1992 )
De ahí el calificativo que muchos referían de
él:” Peregrino de la Libertad”, para los pueblo
de América.
El mismo Hostos expresaba de su ideal:
“Estoy solo con mi idea dominante. Ella es la que me sostiene
en mis postraciones, la que me empuja hacia delante, la que apaga
en su fuego inextinguible mis lágrimas secretas, la que
me hace superior a la soledad, a la tristeza, a la pobreza, a
las calumnias, a las emulaciones, al desdén y al olvido
de los míos, al rencor y a los insultos de nuestros enemigos.
Ella es mi patria, mi familia, mi desposada, mi único amigo,
mi único auxiliar, mi único amparo, mi fe, mi esperanza,
mi amor, mi fortaleza. Ella es la que me señala en Puerto
Rico mi deber; la que me indica en Cuba mi estímulo, la
que me muestra la gran patria del porvenir en toda la América
Latina… (Obras Completas, XIV, 7, citado por Roberto Gutiérrez
)
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