Instituto Tecnológico de Santo Domingo

Palabras del rector y presentación de la oradora invitada Graduación XLIV (44) INTEC

INTEC


Me complace, señoras y señores, darles la bienvenida a esta actividad trascendental en la que celebramos la entrada de nuestros estudiantes a una nueva etapa de la vida. El acto de graduación es un testimonio de que los mismos cuentan con los conocimientos, valores y actitudes necesarios para una vida productiva, tras un intenso proceso de aprendizaje y enseñanza.

Mi principal misión, por lo tanto, es felicitar a los graduandos por el logro alcanzado, y extender mis felicitaciones a sus familiares y relacionados, que prestaron el apoyo indispensable durante todo el recorrido. Reconozco en sus rostros un sentimiento de orgullo, con el que me identifico plenamente, derivado de la dulce sensación del deber cumplido.

Esta graduación coincide con un evento de gran relevancia en la vida de la universidad, pues en este año INTEC celebra su 40 aniversario. A lo largo de cuatro décadas, sus contribuciones a la sociedad dominicana han sido enormes y una descripción de sus logros sobrepasaría el breve espacio de mi intervención. Por eso, cuando alguien cierra los ojos e imagina por un momento lo que seria nuestro país en ausencia de este centro de estudios, la sensación es sobrecogedora.

Si no hubiera existido el INTEC, el país no contaría hoy con alrededor de 25,000 profesionales, que son ejemplo de liderazgo en diversas áreas, en diversas entidades y en diversos países. Si no hubiera existido el INTEC, el país no tendría la enorme cantidad de investigaciones e innovaciones que han surgido de nuestro campus, y que han pavimentado el camino que empalma la sociedad rural de los setenta con la sociedad globalizada en que actualmente vivimos.

Si no hubiera existido el INTEC, tal vez ningún dominicano habría escalado el Monte Everest y quizás ningún dominicano habría desafiado al Mar Mediterráneo, porque fue en nuestras aulas donde jóvenes visionarios como Iván Gomez y Marcos Diaz solidificaron la visión, disciplina y pasión con que pudieron realizar tales proezas.

Y si no hubiera existido el INTEC tal vez muchos de ustedes no habrían encontrado una vía para vivir la excitante aventura de una educación universidad de calidad, y una parte significativa del talento humano aquí presente estaría tristemente perdido. Es que instituciones como INTEC, señoras y señores, hacen una gran falta cuando no existen, porque cuando existen hacen una gran diferencia.

Este evento coincide también con un momento de especial interés para el mundo. En el ámbito tecnológico, la sociedad observa una secuencia vertiginosa de innovaciones que acabaran redefiniendo nuestra forma de vida. En el ámbito económico, varios años de crisis financiera mundial han desencadenado un proceso de reflexión sobre la necesidad de cambio en los paradigmas predominantes para la organización social.

En el terreno ambiental, la naturaleza parece rebelarse en distintas formas, tras varios siglos de agresión por parte de los seres humanos.

Ese mundo que se avecina presenta una combinación inusual de retos y oportunidades, y demanda cada vez más la capacidad de innovación por parte de las universidades. Es por eso que nuestra institución actualmente esta focalizada en la exploración de nuevas formas de alcanzar la excelencia académica, consciente de la necesidad de contribuir a que nuestro país finalmente encuentre una forma de crecimiento económico que sea compatible con la justicia social.

El empeño por atraer un porcentaje creciente de doctores a nuestro cuerpo docente, el desarrollo de programas internacionales, el fortalecimiento de los vínculos con el sector productivo y con las organizaciones sociales, y la realización de investigaciones y proyectos con universidades de clase mundial son parte de nuestra estrategia. Nuestro objetivo inmediato es que nuestros egresados no solo sean la crema y nata académica de nuestro país, sino que compitan exitosamente en cualquier parte del mundo.

Ustedes, graduandos y graduandas, tienen un papel estelar en ese proceso de fortalecimiento del INTEC de cara al futuro. La institución cuenta con ustedes para aportar apoyo, ideas y recursos indispensables. La graduación no significa el final de la relación de ustedes con la colmena, sino una nueva forma de relacionamiento, y este evento no ha sido pensado para decir “adiós”, sino para decir “hasta luego”.

Con ese fin en mente, estaremos lanzando en breve un programa de contribuciones con el programa PIES, mediante el cual cada egresado, a través de pequeñas sumas, podrá contribuir en la medida de sus posibilidades a que otros estudiantes talentosos puedan recorrer el camino de superación personal que ustedes han recorrido. Yo espero que en algunos meses, los nombres de muchos de ustedes (ojala de todos) aparezcan en la lista de contribuyentes.

Para finalizar, señoras y señores, permitan ahora presentar a nuestra oradora invitada. La señora Fabiola Medina Garnes es Pasada Presidente de la Junta de Regentes del INTEC en el periodo 2007-2009, tras haber sido miembro del organismo desde el ano 2001. La invitación a este evento, sin embargo, no obedece a esa condición, sino al ejemplo que la Sra. Medina representa para aquellos que nos identificamos con la búsqueda de excelencia en la vida profesional, y con la actitud responsable en la participación social.

La señora Medina se graduó de Derecho Summa Cum Laude, en el año 1977, en la Universidad Pedro Henríquez Ureña, y fue galardonada como la estudiante más
sobresaliente de su promoción. Posteriormente, recibió honores de Grande Distinction en la Université Libre de Bruxelles, en la que realizó sus estudios de Maestría en Derecho Internacional. La presentación de su trabajo “Public Policy in Private International Law”, para la candidatura al doctorado en la misma universidad belga, mereció la mención de La Plus Grande Distinction.

Ya en sus primeros años de ejercicio profesional fue designada, por Decreto Presidencial, como Asistente del Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, en el periodo 1982-1986, y en 1996 fue seleccionada “Joven Sobresaliente” por el Capítulo Dominicano Jaycees’72. En 2008 recibió la “Medalla al Mérito” que otorgan el Poder Ejecutivo y el Ministerio de la Mujer.

La Dra. Fabiola Medina es la fundadora de la firma Medina & Rizek, Abogados. Previamente, desde el año 1996 hasta 2004, ocupó la posición de Vicepresidente de Asuntos Legales & Regulatorios de Verizon Dominicana, S.A. Y antes de ingresar a esa empresa, trabajó en prestigiosas oficinas de abogados.
Posee una gran experiencia docente como Profesora en Derecho Internacional Privado, Derecho Internacional Público y Análisis y Traducción de Textos Jurídicos en diversas universidades del país. Es fluente en inglés, francés y portugués, además de tener conocimientos del idioma italiano.
La señora Medina ha combinado su ejercicio profesional con una activa participación en organizaciones y asociaciones profesionales y de trabajo civil voluntario. Entre otras posiciones, ha sido Presidente del Tribunal Disciplinario del Colegio Dominicano de Abogados, Presidente de la Asociación de Abogados Empresariales, Presidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia, Inc. (FINJUS), Secretaria de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo y Presidente del Bufete Directivo del Centro de Resolución Alternativa de Conflictos de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo. Desde 2005, además, es miembro de la Corte Internacional de Arbitraje de la CCI, en Paris.

En el ámbito personal, Fabiola Medina es casada y madre de seis hijos, uno de los cuales, por una feliz coincidencia, recibe hoy su diploma como Ingeniero. Señoras y señores, graduandos y graduandas, sin más preámbulos, recibamos a la Dra. Fabiola Medina.